OEC
Consultant's Corner
Inteligencia Emocional
Por qué los líderes deben
desarrollar su inteligencia emocional para ser eficaces en el
trabajo y cómo el entrenamiento de ejecutivos puede ayudar a
su desarrollo? Por Benjamín Dattner, Ph.D
Traducido con la colaboración de Tamara
Dujovne
Solamente los líderes que
están orientados hacia los resultados y que poseen habilidades
orientadas hacia las tareas y a las relaciones interpersonales
son capaces de manejar efectivamente las complejidades que
poseen las organizaciones en la actualidad. Los límites de los
roles, de la organización y de la industria están cambiando,
haciéndose cada vez mas ambiguos. A partir
de las nuevas tecnologías la comunicación electrónica requiere
una respuesta instantánea; las tareas son más
complejas, predominan los equipos de trabajo, y los empleados
son más diversos. Las demandas múltiples y simultáneas que
estos nuevos desafíos presentan - trabajar
bajo la ambigüedad, responder instantaneamente,
colaborar en equipos de trabajo, y estar a cargo de personal
diverso - son solamente alcanzadas de manera
eficáz por ejecutivos que poseen inteligencia
emocional (IE).
El entrenamiento
ejecutivo puede ayudar a los líderes a
desarrollar su inteligencia emocional debido a que la IE esta
constituida por habilidades y capacidades que pueden ser
aprendidas a lo largo de la vida. Daniel Goleman en su libro
Trabajando con la Inteligencia
Emocional (1998) sostiene que la IE implica
tener "autoconciencia", "autocontrol", "motivación", "empatía"
y "habilidad social". Cuando no somos conscientes de estas
variables "quedamos vulnerables a ser desviados por nuestras
emociones". El conocimiento de estas variables es nuestra guía
para ser exitosos en el trabajo desempeñado.
Muchos
ejecutivos con amplia experiencia y sumamente hábiles no
tienen conocimiento de sí mismos y de la influencia que ellos
pueden tener en las otras personas, por lo tanto pueden
descarrilar sus carreras a pesar del conocimiento técnico o
de su brillantez intelectual.
Por ejemplo: Un gerente que no acepta que él forma parte
de un equipo de trabajo y que no toma conciencia que
sus acciones afectan la tarea del equipo; un director
ejecutivo que no se da cuenta que el fracaso en el desempeño
de sus empleados está relacionado con su incapacidad de
transmitir la misión de la organización o sus propias
expectativas; un gerente que se siente impotente ante la
presencia de asuntos de mayor escala en la organización, quien
sin notarlo, trata a sus empleados en la forma en que
él se siente tratado, reteniendo información y generando
expectativas que resultan contraproducentes.
El
entrenamiento ejecutivo puede ser una herramienta positiva
para mejorar las cinco dimensiones de la inteligencia
emocional que Goleman propone. A continuación describo tres
ejemplos reales extraídos de mi experiencia como entrenador
ejecutivo:
- Autoconciencia: Un entrenador puede
ayudar a los ejecutivos a ganar un conocimiento más profundo
acerca de cómo las propias emociones pueden influenciar
implícita o explícitamente sus decisiones y acciones. Un
primer paso puede ser la administración de un test de
personalidad como el Myers-Briggs, que puede ser utilizado como base para el diálogo entre el
entrenador y el ejecutivo. El objetivo es facilitar el
entendimiento acerca de cómo las diferentes preferencias
personales influencian los distintos estilos en el
trabajo. Un entrenador puede acompañar al ejecutivo a
las reuniones, o acompañarlo durante sus tareas diarias para
después comparar y contrastar las percepciones que éste
tiene acerca de sí mismo o de las situaciones con las
percepciones del entrenador. Por ejemplo, como resultado de
mi trabajo como entrenador con el director general de una
compañía de Internet, él pudo darse cuenta de que
el estilo con el cual administraba, que había sido tan
exitoso cuando la compañía era pequeña, impactaba
negativamente la habilidad creciente de la compañía para
funcionar exitosamente.
- Autocontrol: Discutiendo las
situaciones en las que el ejecutivo siente que sus
emociones lo dominan, el entrenador y el cliente de manera
conjunta, pueden establecer estrategias para no permitir que
esto suceda nuevamente. Los ejecutivos pueden aprender
a reconocer las señales de alerta que indican que ellos
están siendo demasiado emocionales para pensar
racionalmente, por lo tanto pueden tomar un tiempo para
recobrar la serenidad y continuar con el curso de su
pensamiento. Los ejecutivos también pueden trabajar con
un entrenador para crear estrategias para minimizar el
estrés. Por ejemplo, un gerente de una compañía de medios de
comunicación tenía conflictos con una persona de su mismo
equipo de trabajo. Su decisión fue la de estructurar un
sistema formal de reuniones con su compañero y así
crear un contexto de interacción en donde se minimizó el
conflicto que podría haber surgido en un contexto menos
estructurado.
- Empatía: Después de discutir el
conflicto interpersonal durante el proceso de entrenamiento
que duró algunas semanas, el ejecutivo de la compañía de
medios de comunicación mencionado anteriormente comenzó a
ver las cosas desde la perspectiva de su rival. Esta nueva
visión le permitió notar que el motivo de la tensión entre
los dos tenía una responsabilidad compartida. A partir de
esta nueva forma de percibir la situación, esta persona fue
capaz de pensar diferentes maneras en la que podía
reducir la tensión; decidió compartir más
información de manera mas temprana acerca de los proyectos
comunes, y de esa forma estableció un antecedente positivo
en la relación .
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For more information,
please contact Joan Caruso, Managing Director of
Organizational Effectiveness Consulting at The Ayers Group —
(212) 889-7788.
Dr. Benjamin Dattner, who has worked on
staffing, teambuilding, performance management, and executive
assessment and development projects as an independent
consultant, recently joined The Ayers Group as an Associate
Consultant. He received his B.A. in Psychology from Harvard
College and his M.A. and Ph.D. degrees in Industrial and
Organizational Psychology from New York
University.
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